sábado, 1 de abril de 2017

Un poco de humildad, nunca viene mal.

Una semana más continuamos rellenando el Blog con nuevas entradas, y ciertamente cada vez me cuesta más elegir sobre qué temas hablar, ya que son muchos los que ya hemos abordado… No obstante, dedicaré mi entrada semanal a hablar sobre el cáncer, ya que esta semana ha sido el día internacional del cáncer de colon, por lo que considero que es un buen tema para realizar mi entrada.

Como ya sabemos, son demasiadas las personas que sufren cáncer al menos alguna vez en su vida, y, por desgracia, el número de afectados aumenta progresivamente alcanzando cifras catastróficas. En principio, y por suerte, podemos considerar que España es un país supuestamente actualizado y avanzado científicamente, por lo que muchas de esas personas consiguen superar dicha enfermedad, gracias a los tratamientos recibidos. No obstante, y según alguna información que he encontrado sobre este tema, España no cumple los estándares mínimos recomendados por el resto de los países de la Unión Europea. Para cumplir estos estándares, se necesitan al menos 70 equipos para el tratamiento del cáncer, ya sea mamógrafos, aceleradores lineales o la presencia de oncólogos especialistas.

Ayer, viendo los informativos, escuché una noticia que me llamó especialmente la atención, y en este caso positivamente. Dicha noticia nos hace conocer la increíble donación que próximamente realizará Amancio Ortega para contribuir con el tratamiento y prevención del cáncer, que alcanza la magnífica cifra de 320 millones de euros. Esta donación irá destinada a los hospitales públicos de todas las comunidades que conforman nuestro país, pudiendo renovar los equipos médicos empleados para la cura del cáncer. De esta forma, se conseguirá superar tal crisis, alcanzando los estándares requeridos por la Unión Europea, que anteriormente he mencionado.

Pues bien, en cuanto a esta noticia, he de decir que debemos sentirnos plenamente orgullosos de que existan personas que contribuyan tan solidariamente con esta causa, ya que pudiendo hacerlo, debido a que su poder económico se lo permite, me parece totalmente correcto que dediquen parte de sus ganancias a contribuir con una de las peores enfermedades que, desgraciadamente, crece a velocidades extremas, consumiendo la vida de muchas personas. En algunas (y no pocas) de mis anteriores entradas, abordo numerosos temas sobre las injusticias sociales que atentan, desafortunadamente, contra la vida humana. Una de estas injusticias es la desigualdad social, que, marcada por una indebida jerarquía, permite que en el mundo muchas personas vivan en condiciones extremas, mientras que otras gozan de una vida plenamente satisfactoria, abusando de los placeres más ventajosos, sin tener ningún tipo de carencia. Aunque esto no debería ser así, no nos queda otra opción que aceptar la cruel realidad que domina nuestro mundo, siendo muchas las personas que sufren injustamente a costa de otros que cuentan con un alto disfrute, del que presumen sin tener en cuenta al resto de la población mundial. A veces me planteo cómo sería vivir en un mundo igualitario, donde todos y cada uno de nosotros pudiésemos cubrir nuestras necesidades, sin que nadie tuviera que sufrir injustamente cualquier tipo de penuria debido a la mala organización y administración del sistema, siendo una gran parte de la población la que tiene que aguantar las terribles consecuencias de dicho desorden administrativo. Pero por desgracia esto resulta prácticamente utópico, debido a la nefasta doctrina que marca nuestro mundo, mediante la cual a menudo somos tan sumamente egoístas, que anteponemos nuestros propios placeres a la misma vida humana. El poder económico alcanza un gran valor en nuestro mundo, teniendo mayor trascendencia que la propia vida humana; genera mentes atrofiadas que infravaloran otras entidades de mayor importancia, impidiéndoles considerar que lo verdaderamente sustancial es la igualdad mundial, vivir en un mundo equitativo donde la injusticia no fuera contemplada, algo insólito que no ocupara lugar en la mente de ningún ser humano. Pero el ansia de riquezas aliena nuestras mentes… nos lleva a comportarnos como seres irracionalmente egoístas, que buscan únicamente su propio bien, a pesar de que para ello otras personas tengan que sufrir injustamente. Pese a esto, he de decir que con actos como el realizado por Amancio Ortega, aún podemos confiar en que la solidaridad acabe cobrando vida en nuestro mundo, reduciendo así algunas de las tan graves injusticas que atormentan a miles de personas inocentes. Debemos luchar porque esto sea así; una búsqueda mundial de la igualdad lograría hacer de nuestro mundo un lugar apto para vivir de la forma más correcta posible, de manera que todos y cada uno de nosotros disfrutásemos de una vida digna, igualitaria, sin considerar algunas personas superiores a otras, pues, en definitiva, todos somos iguales… tenemos los mismos derechos, todos aquí estamos de paso, y, ¿por qué no hacer de ese paso, algo satisfactorio para todos?, ¿por qué no situarnos todos en el mismo nivel, si a fin de cuentas nadie es mejor que nadie? Son cuestiones que a menudo me planteo, y que, desdichadamente, resultan banales a los ojos de muchas personas que no miran más allá de sí mismos; no contemplan nada más lejos de un radio de un metro a su alrededor… Haciendo de nuestro mundo, un lugar oscuro y espantoso, debido a la falta de humanidad, algo fundamental, que, lamentablemente, nubla nuestra mente, permitiendo que esta sea alienada y manipulada egoístamente por aquellos que buscan simple y llanamente su propio beneficio, obviando una idea fundamental: a pesar de las miles de diferencias que nos caracterizan, y que, a su vez, nos hacen ser especiales, todos y cada uno de nosotros somos iguales; tenemos los mismos derechos, y por ello estos deberían ser respetados por todas las personas, consiguiendo que la sociedad sufra una transformación, en busca de un sistema equitativo, en el que poder gozar de una vida provechosa, confortable… pues, realmente, es lo que merecemos todos y cada uno de nosotros, ser tratados como iguales.

2 comentarios:

  1. Hola Lola, me encanta tu entrada y estoy completamente de acuerdo contigo pero desgraciadamente vivimos en un mundo así, y como tu bien dices tan sólo podemos conformarnos y luchar todo lo posible para que esto cambie, no ahora, porque eso sería hablar demasiado de una utopía demasiado grande, pero si por poner nuestro granito de arena para que eso pase, aunque sea dentro de mucho. Con respecto al tema que comentas sobre la escandalosa donación de Amancio Ortega que tan criticada ha sido por redes sociales y demás, sólo decir que ese tipo de comentarios nos hace ver de mejor forma la sociedad en la que vivimos que en lugar de fijarse en el bien que hará ese dinero a millones de personas se fijan en que según he leído por ahí solo corresponde a un 0.04 de la riqueza de esta persona aunque sinceramente estoy seguro de que la gran mayoría que le critica por dar un porcentaje tan bajo de su riqueza no estarían dispuesto a darlo ni aunque se tratara de un solo euro. Un Saludo

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  2. Buenas noches Lola en primer lugar darte la enhorabuena por esta entrada en concreto y por el blog en general, en segundo lugar decirte que estoy completamente de acuerdo contigo y no cabe duda en decir que ha sido un gran gesto por parte de este personaje famoso pero no hay que dejar atrás el esfuerzo que el resto de personas que no tiene un capital tan elevado como el de este señor o como el de cualquier otro personaje famoso.
    Un abrazo.

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