Vivimos en un mundo demasiado conflictivo en el que día a
día aparecen numerosas cuestiones que crean una gran polémica, surgiendo
multitud de opiniones que a menudo provocan enfrentamientos ideológicos. Un
tema que actualmente causa expectación y que conlleva a una gran discusión, es
el del derecho al aborto.
Desde hace ya unos cuantos de años, las mujeres contamos con
la oportunidad de abortar si lo creemos justo o necesario, pero últimamente
este tema está creando mucha polémica, ya que existen colectivos que desean
penarlo o erradicarlo. Si preguntáramos a aquellas personas que se posicionan
en contra de esta cuestión, el por qué de su deseo e interés por erradicarlo,
su respuesta sería, por lógica, que abortando eliminamos uno de los derechos
más importantes; el derecho a la vida, incluso de forma extremada, podrían
calificar el aborto como asesinato. Ahora bien, aquellos que luchan por el
derecho a la vida intentando acabar con el aborto, ¿no están arrebatando a cada
mujer el derecho a la libertad?, ¿qué autoridad tienen para influir en una
decisión personal?
Por lo general, la institución que más se empeña en
erradicar el derecho al aborto es la Iglesia, utilizando como defensa la
voluntad de Dios, lo que les hace cobrar cierta autoridad indebida, excusando
tal fuerza de dominio en un ser inexistente. Podría calificar de cinismo dicha
actitud, ya que absolutamente nadie debe interferir o influir en la elección
propia de cada persona. Con ello no quiero decir que me posicione de la parte
contraria, ya que en este dilema me considero neutra. En mi opinión, todos y
cada uno de nosotros deberíamos contar con el derecho a la libertad, sin que
nadie interfiriera en nuestra forma de pensar o actuar, pero a menudo este
derecho es arrebatado injustamente. Creo que el aborto es algo positivo,
siempre y cuando se tenga en cuenta la condición de cada mujer. Pondré un ejemplo para explicarlo de manera
más clara: supongamos que una chica de unos 16 años ha sido violada, y ha
quedado embarazada, ¿cómo podríamos permitir que esta chica tuviera un hijo
tras sufrir una experiencia tan traumática sin ser culpable de ello? Debemos
ser prudentes y empáticos, ya que es algo que puede ocurrirle a cualquiera; una
injusticia que, si el aborto fuera erradicado, día a día le recordaría el “mal
trago”, por lo que sería mucho más difícil de superar. Por otra parte, debemos
ser consecuentes con nuestros actos. Tenemos que ser consciente de todo aquello
que hagamos y tener en cuenta las consecuencias que ello conlleve, pues por
suerte, actualmente existen muchos métodos para prevenir un embarazo no
deseado. No obstante, como he dicho anteriormente, tenemos derecho a elegir
libremente la opción que consideremos más conveniente, por lo que nadie debería
impedir que lleváramos a cabo una decisión tomada conscientemente por nosotros
mismos. De hecho, he de decir que me parece sumamente egoísta intentar acabar
con un derecho fundamental de la mujer.
No obstante, debo reconocer el magnífico trabajo que
realizan algunas asociaciones feministas, como por ejemplo “Otras Voces
Feministas” que lucha por revindicar los derechos de la mujer con múltiples
campañas o manifestaciones en las que se dan a oír. Con ello, una vez más,
podemos demostrar el machismo que existe en nuestro país, cómo día a día la
mujer es desprestigiada e infravalorada, hasta el punto en el que ni siquiera
se le deja actuar voluntaria y libremente, si no que sus acciones sean
controladas de la manera más injusta.
A modo de conclusión, daré mi opinión de la forma más clara
posible. No puedo posicionarme en ninguna de ambas ideas, ya que considero que
es un tema en el que valorar las circunstancias en cada caso sería lo más
correcto. No obstante, dicha decisión está en uno mismo, ya que ¿a quién
afecta? ¿a quién perjudica?. Algo que sí tengo claro, es que nadie, absolutamente nadie,
tiene derecho a condicionar la vida de una mujer. Ni de una mujer, ni de nadie,
he de aclarar. Tenemos derecho a ser dueñas de nosotras mismas, de nuestro
cuerpo, de nuestro pensamiento y acción. En definitiva, tenemos derecho a ser
tratadas con igualdad, y a ser libres, sobre todo, libres.
Hola Lola!Que buena entrada. me parece que has elegido un tema muy interesante y muy actual, creo como tu que cada uno debe de tener derecho de hacer lo que mas conveniente sea, sobre todo en esos casos en los cuales tener un hijo pueda suponer grandes problemas tanto en un futuro cercano como lejano, como es en el ejemplo que has puesto de violación. Creo que la libertad de elección debe de ser un derecho.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu reflexión 😁😁😁😁😁😁
Hola Cristina, muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te haya gustado mi publicación, y que, al igual que yo, defiendas los derechos básicos de las mujeres, ya que es algo que a menudo nos es arrebatado y debemos luchar por ello. Espero que una toma de conciencia haga de esto un problema inexistente, ya que me parece demasiado injusto.
EliminarUn saludo.