domingo, 19 de marzo de 2017

ABORTO, ¿SÍ O NO?

Vivimos en un mundo demasiado conflictivo en el que día a día aparecen numerosas cuestiones que crean una gran polémica, surgiendo multitud de opiniones que a menudo provocan enfrentamientos ideológicos. Un tema que actualmente causa expectación y que conlleva a una gran discusión, es el del derecho al aborto.

Desde hace ya unos cuantos de años, las mujeres contamos con la oportunidad de abortar si lo creemos justo o necesario, pero últimamente este tema está creando mucha polémica, ya que existen colectivos que desean penarlo o erradicarlo. Si preguntáramos a aquellas personas que se posicionan en contra de esta cuestión, el por qué de su deseo e interés por erradicarlo, su respuesta sería, por lógica, que abortando eliminamos uno de los derechos más importantes; el derecho a la vida, incluso de forma extremada, podrían calificar el aborto como asesinato. Ahora bien, aquellos que luchan por el derecho a la vida intentando acabar con el aborto, ¿no están arrebatando a cada mujer el derecho a la libertad?, ¿qué autoridad tienen para influir en una decisión personal?

Por lo general, la institución que más se empeña en erradicar el derecho al aborto es la Iglesia, utilizando como defensa la voluntad de Dios, lo que les hace cobrar cierta autoridad indebida, excusando tal fuerza de dominio en un ser inexistente. Podría calificar de cinismo dicha actitud, ya que absolutamente nadie debe interferir o influir en la elección propia de cada persona. Con ello no quiero decir que me posicione de la parte contraria, ya que en este dilema me considero neutra. En mi opinión, todos y cada uno de nosotros deberíamos contar con el derecho a la libertad, sin que nadie interfiriera en nuestra forma de pensar o actuar, pero a menudo este derecho es arrebatado injustamente. Creo que el aborto es algo positivo, siempre y cuando se tenga en cuenta la condición de cada mujer.  Pondré un ejemplo para explicarlo de manera más clara: supongamos que una chica de unos 16 años ha sido violada, y ha quedado embarazada, ¿cómo podríamos permitir que esta chica tuviera un hijo tras sufrir una experiencia tan traumática sin ser culpable de ello? Debemos ser prudentes y empáticos, ya que es algo que puede ocurrirle a cualquiera; una injusticia que, si el aborto fuera erradicado, día a día le recordaría el “mal trago”, por lo que sería mucho más difícil de superar. Por otra parte, debemos ser consecuentes con nuestros actos. Tenemos que ser consciente de todo aquello que hagamos y tener en cuenta las consecuencias que ello conlleve, pues por suerte, actualmente existen muchos métodos para prevenir un embarazo no deseado. No obstante, como he dicho anteriormente, tenemos derecho a elegir libremente la opción que consideremos más conveniente, por lo que nadie debería impedir que lleváramos a cabo una decisión tomada conscientemente por nosotros mismos. De hecho, he de decir que me parece sumamente egoísta intentar acabar con un derecho fundamental de la mujer.

No obstante, debo reconocer el magnífico trabajo que realizan algunas asociaciones feministas, como por ejemplo “Otras Voces Feministas” que lucha por revindicar los derechos de la mujer con múltiples campañas o manifestaciones en las que se dan a oír. Con ello, una vez más, podemos demostrar el machismo que existe en nuestro país, cómo día a día la mujer es desprestigiada e infravalorada, hasta el punto en el que ni siquiera se le deja actuar voluntaria y libremente, si no que sus acciones sean controladas de la manera más injusta.


A modo de conclusión, daré mi opinión de la forma más clara posible. No puedo posicionarme en ninguna de ambas ideas, ya que considero que es un tema en el que valorar las circunstancias en cada caso sería lo más correcto. No obstante, dicha decisión está en uno mismo, ya que ¿a quién afecta? ¿a quién perjudica?. Algo que sí tengo  claro, es que nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a condicionar la vida de una mujer. Ni de una mujer, ni de nadie, he de aclarar. Tenemos derecho a ser dueñas de nosotras mismas, de nuestro cuerpo, de nuestro pensamiento y acción. En definitiva, tenemos derecho a ser tratadas con igualdad, y a ser libres, sobre todo, libres. 










2 comentarios:

  1. Hola Lola!Que buena entrada. me parece que has elegido un tema muy interesante y muy actual, creo como tu que cada uno debe de tener derecho de hacer lo que mas conveniente sea, sobre todo en esos casos en los cuales tener un hijo pueda suponer grandes problemas tanto en un futuro cercano como lejano, como es en el ejemplo que has puesto de violación. Creo que la libertad de elección debe de ser un derecho.
    Me gusta mucho tu reflexión 😁😁😁😁😁😁

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    1. Hola Cristina, muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te haya gustado mi publicación, y que, al igual que yo, defiendas los derechos básicos de las mujeres, ya que es algo que a menudo nos es arrebatado y debemos luchar por ello. Espero que una toma de conciencia haga de esto un problema inexistente, ya que me parece demasiado injusto.
      Un saludo.

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